Porque todas, absolutamente todas,
hemos amado demasiado...
AL HOMBRE EQUIVOCADO!!!

domingo 29 de noviembre de 2009

Recapitulando.

Hoy las invito a hacer junto a mí un pequeño balance de este blog y de mi propia historia. Siempre ante de cerrar algo, esta bueno mirar atrás y ver cpn que nos encontramos.

Este blog ha logrado resumir lo que fue mi vida después de terminar el secundario y principalmente, después de separarme de mi novio de toda la vida (del que casualmente nunca les hablé).

La realidad es que a fines del 2007 decidí terminar una relación de tres años porque me dí cuenta que al lado de él nunca iba a ser feliz. El amor se había terminado y yo quería hacer cualquier otra cosa menos estar con él, por el simple hecho de que le hacía peor continuando la relación porque yo ya no podía corresponder ese sentmiento que él tenía por mi.

Me tomé dos meses de "duelo", y finalmente salí a la luz de la soltería.

Las historias que ñes he contado acá son un resumen de los puntos más importantes de mi vida sentimental desde ese momento en que me quedé sola por primera vez en mi vida.

Primero apareció el futbolista.

Luego el hombre con el que nunca me pude poner de acuerdo.


Nuevamente el hombre con el que nunca me pude poner de acuerdo.

En mayo de este año conocí al hombre que se le pasó el momento.

Y el resto ya lo saben porque se los he contado con lujo de detalles por aca.

Por supuesto que hubo otras personas en mi vida, no lo voy a negar. Pero estas han sido las personas que definieron momentos.

Tampoco hay qeu ser un genio para darse cuenta que las historias se superponen, que de otra forma los tiempos no dan. Tal vez sea momento de hacer un mea culpa y reconocer que yo no he sido una santa con ninguno de ellos.

Pero la realidad es que ellos tampoco lo han sido conmigo.

Muchas veces me la quise jugar por alguno de ellos. En cada oportunidad que lo intenté, me dejaron con las manos vacías. Es por eso que con el tiempo me volví una mujer más fría, más dura. Ya no creo en nadie. Y no se si está bueno.

Este blog ha sido una forma de darle otra óptica y generar registro de lo que me pasa. Pero no hay que ser un genio para darse cuenta que mi problema es claro: estoy girando en círculos y repitiendo patrones hace dos años. de otra forma no se explica, tampoco, que siempre vuelva a pasarme lo mismo.

Otro problema que es claro, es que elijo a los hombres equivocados. No es casual que lo único que tengan en común ellos y todos los que no he mencionado, es haber tenido una relación truncada conmigo.

Entonces, ¿cuál es MI problema?

Mi problema es simplemente de madurez. Cuando tenía 18 años había cosas que me parecían divertidas, que me hacían sentir bien. Hoy me hacen sentir cada día más vacía, porque en el fondo siento que no tengo nada. Por momentos soy una nena atrapada en un cuerpo de mujer y por momentos soy una mujer atrapada en el cuerpo de una nena. Las transiciones nunca son fáciles.

Pero algo cambió el otro día, chicas.

Decepcionarme una vez más de mi historia con el hombre que nunca me pude poner der acuerdo me hizo ver que algo se agotó definitivamente en mi vida. Hay algo que ya no funciona, que ya no encaja.

Y soy yo.

Porque sigo jugando el mismo juego de siempre y tal vez es hora de empezar una nueva partida.

Tal vez es hora de dejar el pasado atrás, y empezar una hoja en blanco.

Tal vez es hora de definitivamente dejar de ser una niña y convertirme para mi y para el mundo en una verdadera mujer. Mujer que ya soy, pero que tiene que salir a la luz.

Y cuando me dí cuenta de todo esto, me dije: ¿qué estás esperando?

Es hora de empezar de nuevo.

Es hora de reinventarse.

Y eso hice.

Y el cambio no fue solo interior. También cambié mi imagen física.

Quiero ser alguien completamente nuevo.

Y como si fuera uno de esos programas de la tele donde te cambian el look y de golpe todos tus problemas de personalidad quedan resueltos, me tomé todo el día de ayer para hacer esa metamorfosis y hacerme ver como esa mujer que quiero ser, y que quiero que todos vean que soy.

Ropa nueva.

Make-up renovado.

Corte y color en la peluquería.

Cambió todo, desde la forma de mis cejas hasta el color de pelo.

Y yo no sé si es esta ropa que me hace ver mas hembra, o si maquillarme distinto me hace sentir más madura, o si este rubio furioso que ahora tengo en la cabeza me da más seguridad de la que antes tenía.

O tal vez fue simplemente un cambio de actitud.

No lo sé.

Pero anoche, antes de salir a bailar, me miré en el espejo, y definitivamente, la del reflejo, era otra pesona.

Y sin embargo, seguía siendo yo...

Asique me sonreí, me reconocí, me presenté conmigo misma, y me fui.

Era hora de estrenar la nueva yo.

Y de este modo, chicas, las dejo con la nueva Fox. Veremos que le depara el destino.

Pero de algo estoy segura, amigas.

Lo mejor está por venir!!!



"Atención pido al silencio
y silencio a la atención
que voy en esta ocasión
si me ayuda la memoria
a contarles que a mi historia
le faltaba lo mejor!"


viernes 27 de noviembre de 2009

Amigate con la tecnología (Tercera Parte)

Se que ya estamos a viernes y yo todavía les debo el relato de lo que pasó el domingo.

Repasemos: sabado a la noche, reconociliación amistosa con mi ex-noseque, un beso que no se concreta. Mensajes antes de dormir.

(Y una incertidumbre de la concha de la madre)

Domingo. Me despierto a las 4.30 de la tarde como si hubiera dormido apenas 5 minutos. Prendo la computadora y me voy a buscar algo para comer. Cuando me vuelvo a sentar frente al monitor, ohhh sorpresa!!

MSN.

Ventanita titilante.


- Podemos hablar?
- Hola, que tal, como estas, bien vos, jajaja
- Es en serio
- Ok, dale, hablemos, que pasa?
- Por aca no. Podés en 10 minutos?
- Aguantame que me de una ducha (mentira, me había bañado antes de dormir, pero necesitaba hablar con mi amiga GP primero para elaborar estrategia!!!)
- No, asi como estes, voy para tu casa. Es rapido lo que te tengo que decir.
- Bueno, te espero

Si, me esperaba lo peor.

Y en 10 minutos estaba en la puerta de mi casa. Era grave la cosa.

Me subí al auto y fuimos a dar una vuelta. Frenamos en una plaza y nos bajamos.

- Yo solamente te quiero preguntar una cosa... ¿qué pasa?
- ¿A mí me preguntás que pasa?
- Si
- Deberías preguntártelo a vos mismo, ¿no?
- No... no me estás entendiendo. Quiero saber que pasa porque hace un tiempo me están llegando mensajes anónimos y no entiendo nada.
- Eh?
- Si, y a fulanita [la mina con la que lo vi la vez que nos peleamos] también le mandan, y no se por qué.
- ¿Y por qué pensás que debería saberlo yo?
- Porque te mencionan en los mensajes.

Nono. Lo queria matar chicas.

LO QUERIA MATAR!!!

O sea... todo bien que haya una loca mandándole mensajes a él y a la otra deforme... ¿PERO POR QUÉ SE LE OCURRE PENSAR QUE SOY YO?

- Mirá, yo me estoy enterando por vos de esto. No sé nada, no tengo idea, y no tengo nada que ver
- Está bien, pasa que lo quería hablar con vos

Nono. Nonononono.

LO QUERIA ACOGOTAR CHICAS!!!

DOS MESES SIN HABLAR Y TE APARECÉS EN LA PUERTA DE MI CASA UN DOMINGO A LAS CINCO DE LA TARDE PURA Y EXCLUSIVAMENTE PARA HABLAR DE ESA PELOTUDES!!

- Jaja, la verdad, pensé que me podías salir con cualquier cosa menos con esto...
- ¿Por qué?
- Por nada...
- Me da curiosidad, que se yo
- No es curiosidad, te importa. Si fuera solo curiosidad te cagarías de risa.
- Y bueno, ¿qué queres que haga? me llegan estas cosas y quiero saber
- Lo que me sigo preguntando es por qué pensas que yo podía saber algo
- Ya viste los mesajes que le mandaron a ella, te mencionan. Era obvio que tenia que hablar con vos.
- Bueno, más de lo que te dije no te puedo decir...

Nos quedamos un rato más girando sobre la misma conversación pedorra y me trajo a mi casa. Ni una palabra de nosotros. Ni un comentario de la noche anterior. Nada. Un encuentro totalmente frío, en la cima de la pelotudes de nuestra vida cuasi-adulta.

Bah, en realidad el encuentro no fue frío. Para ser sinceros yo esperaba otra cosa después de lo del sábado. Mi ilusión se cayó en picada...

Y para colmo, al día siguiente mi amiga DR me habló por msn y me dijo esto...

- Sabés que hablé con él... yo que vos me olvido nena, me dijo que lo de ustedes ya fue. Que el te sigue y te va a seguir queriendo pero que lo de ustedes ya es algo cerrado.

Como si yo ya no me hubiera dado cuenta de eso después de lo del domingo...

Ahora entenderán por que escribí lo que escribi el otro día.

Definitivamente, la tecnología a veces también rompe las pelotas.

Nos hace saber más de lo que quisieramos saber.

Nos hace accesibles en momentos en que es mejor desaparecer.

Nos confirma cosas que es mejor sólo sospechar.

Nos recuerda que hay cosas que no podemos cambiar...

Pero de todas las veces que me ilusioné y desilusioné con este flaco, es la primera que no tuve ganas de llorar. Supongo que todo sigue como siempre, como tantas otras veces.

Lo que si les aseguro, es que la próxima vez que este flaco me vea voy a ser una mujer completamente distinta. Se viene una nueva Fox, chicas!! Preparense...

Life`s too short.-




Botinera.

El futbolista esta meta mandarme mensajes.
Meta hablarme por msn.
Meta decirme que me quiere ver.
Y yo estoy meta estudiar y meta hacerme la boluda.
(Por ahora)


Porque algo me dice que próximamente,
La Fox vuelve a las canchas...!


(Este blog esta basado en hechos reales. Cualquier parecido con la serie "Botineras", no es mera coincidencia!)


miércoles 25 de noviembre de 2009

La Douleur Exquise

Para las fanáticas de Sex and the City como yo, "La Douleur Exquise" no es un capítulo cualquiera. Todas las que miramos y remiramos esa serie, sabemos que es el capítulo visagra en la historia. Y para mi, particularmente, es el mejor episodio...

Carrie está atrapada hace dos años en una relación masoquista con Mr. Big. Luego de su primer separación, él vuelve a su vida y parece que ciertos aspectos fundamentales de su vínculo han cambiado, pero es cuando le comunica a Carrie su inminente mudanza a Paris que ella se da cuenta que sigue sin poder entrar en su vida. Se retuerce, patalea, sufre crisis de nervios, pero no consigue que él le abra la puerta. Finalmente Carrie deja salir afuera todo eso que siente y de la peor manera y tienen una horrible pelea donde lo único que queda en evidencia es que Big no la tiene en cuenta en lo absoluto y sigue sin poder hacerse cargo de una relación al nivel de compromiso emocional que Carrie le pide. Son dos personas hablando idiomas completamente distintos.

Esa noche Carrie y Big se despiden haciendo el amor. Ella ha decidido dejarlo ir. Entiende que es él quien le da los latigazos, pero ella es la masoquista que se ata a él y se deja golpear: se ata a un hombre que no quiere ser atado, a un hombre que la quiere pero no quiere estar con ella realmente. No al menos de la forma que ella necesita. Se da cuenta que no se puede finjir una relación, y le pide que no pretendan ser lo que no son. Entiende que se ha vuelto adicta al dolor exquisito de amar a alguien tan perfecto y tan inalcanzable, y que la única forma de liberarse es desatarse y dejarlo ir.

En la escena final del episodio, Carrie y Big cruzan una última mirada. Ella lo mira desde su ventana mientras se va, llena de impotencia pero segura de lo que está haciendo. Él voltea hacia arriba y encuentra sus ojos. Su mirada también refleja esa triste expresión de que está todo dicho y está todo hecho. Cinco meses después volverían a encontrarse, y ella se atragantaría con la noticia de que él estaba a punto de casarse con una veinteañera con la que estaba saliendo hacia poco tiempo.

Cada vez que vuelvo a mirar ese episodio, llegada esa escena, lloro. Porque yo, igual que Carrie y que muchas de ustedes, también he sido adicta al dolor exquisito de amar a alguien imposible de poseer.

Sin embargo, hace un tiempo me di cuenta de algo. Hará dos meses de esa revelación. Y esta fue que, si en mi vida hubo un equivalente de Mr. Big, ese no fue el hombre que amé demasiado. Ese fue el hombre con el que nunca me pude poner de acuerdo. Él ha sido el verdadero dolor exquisito que no he podido dejar en años...

Me río de pensar como le decía cuando apenas lo conocí: "el candidato del año". Para mí lo era. Él era "el próximo Donald Trump" para mi. Era el hombre del año. Igual que cuando Carrie conoció a Big, yo me sentía deslumbrada ante su presencia, él sin lugar a dudas estaba más allá de todo.

Luego nos fuimos cruzando inevitablemente por la vida sin poder concretar nunca lo que ambos sabíamos que deseábamos. Meses viéndonos en fiestas, reuniones, cumpleaños, era como si lo tuvieramos todo planificado. Hasta que finalmente se dio.

La primer etapa de la relación fue exactamente igual al primer intento de Carrie y Big. Yo estaba embriagada por ese mundo en que él me metía, me extasiaba, lo disfrutaba. Pero no era parte de él. Yo era una visitante en una órbita a la que sentía no pertenecía, pero luchaba contra la corriente, luchaba por llegar a él, del modo que sea, pero llegar a él. No necesitaba que se pusiera de novio oficialmente conmigo, que me presente a los padres ó que viniera a comer los domingos a mi casa. Simplemente quería que me mirara a los ojos y me dijera "you`re the one", que me dijera que estaba y que quería estar conmigo. A mi, a nadie más. Pero me rompió el corazón. La noche que nos separamos por primera vez, lloré dos horas, desconsolada, sin parar sentada sola en una vereda. Pero entendí que algún día iba a encontrar a ese alguien que estuviera seguro que yo era la elegida, la única.

También seguí llorando por una semana entera.

Pero la vida siguió su rumbo y llegado el momento nos volvimos a encontrar. Igual que Carrie, al principio le tuve miedo a volver a sufrir y también salí corriendo. Me tomé una semana para pensar y finalmente lo dejé volver a entrar a mi vida. Y todo parecía diferente. Al igual que Big demostraba el amor que sentía por Carrie como nunca lo había hecho, el hombre con el que nunca me pude poner de acuerdo hacía lo mismo. Creo que pocas veces estuve tan feliz, porque empezaba a ver mucho de lo que había soñado plasmándose en la realidad.




Y sin embargo tenía miedo. Miedo porque a su lado me sentía absolutamente imperfecta: al lado de él, de su aspecto perfecto, de su ropa perfecta, de su casa perfecta en el cowntry perfecto, de su auto perfecto, de su perro labrador perfecto, de sus modales perfectos, de su voz perfecta... yo me sentía nada. Me sentía vulgar. Siempre o estoy muy pintada, o vestida muy provocativa, o se me infla el pelo. Mi casa es siempre un quilombo, mi barrio no es lindo, tengo muchos gatos. Soy gritona y torpe. Soy una piba de barrio y no puedo dejar de serlo, mientras que él... él es perfecto. Intentaba ser una mujer delicada, perfecta, simple, una mujer como a él le gustaría que fuera,  y no podía serlo. No era yo misma. Estaba siempre actuando, siempre posando, igual que Carrie. Me agotaba. Era siempre meterse en un personaje diferente, y llegó un punto que no podía sostenerlo más.

Nunca estuve tan nerviosa como la primera vez que vino a mi casa. Jamás me generó nervios o ansiedad que un flaco viniera a mi casa, pero cuando él me dijo que quería venir acá a ver una película conmigo, yo no lo podía creer. Le cancelé dos veces porque no podía con la presión. El día D no hacía más que limpiar compulsivamente, sacar los gatos afuera para que no molesten, repasar y fregar todo, me cambié de ropa quince millones de veces, acomodaba el acolchado en la cama a cada rato. Sentía que estaba a prueba. Quería que esa noche fuera perfecta.

Y cuando finalmente lo tuve en mi casa, en mi cama, entre mis brazos... me mostré tal cual era por primera vez. Y sentí que tal vez la verdadera yo le había gustado, porque una semana después me llevó a su casa.

No se que pasó. Fue cuando mejor estábamos, cuando parecía que todo el misterio se había desvanecido y finalmente él se iba a entregar a mi, pero de golpe todo se derrumbó. No sé en qué momento fue, pero algo cambió. Creo que él se asustó de que estuvieramos tan cerca. De golpe todos los fantasmas habían vuelto y yo no podía entender como podía ser que estaba en ese lugar nuevamente!!! Otra vez luchando para que él me dejara entrar en su vida, para que se diera cuenta de que no tenía nada de malo asumir que estábamos más cerca que nunca y que tenía a una mujer al lado. No podía romper con ese viejo hábito de la soltería, no podía lograr que quiera estar conmigo de la forma que yo necesitaba. Para él todo era muy simple pero para mi no. Era como si la del problema fuera yo!! Como si yo fuera la desequilibrada que venía con un planteo que no tenía razón de ser... no podía entender la simpleza y tranquilidad con que él lo veía todo! Y mientras tanto yo sentía que se me agotaba el tiempo y no sabía que más hacer para que él me incluyera de alguna forma real en su vida.

Tuvimos nuestra gran pelea. Nos dijimos de todo. Él decía que me quería pero que no podía cambiar, que siempre había sido así, que siempre había estado sólo y que "los viejos hábitos tardan en morir" (lo mismo que Big le dijo a Carrie!). Y yo sólo me preguntaba "¿si me querés, por qué duele tanto?". No podía entender como esto estaba pasando otra vez!!!

Haberlo visto con otra solo fue una eventualidad. Lo que no funcionaba era lo nuestro. Yo ya no podía finjir más. ¿Qué sentido tenía pretender ser lo que no éramos ni nunca habíamos sido...?

Y lo dejé ir.

E igual que Carrie, me desaté.

Me había liberado, pero no había nada exquisito en eso.

Al día siguiente vi ese episodio y no podía parar de llorar.

Y lo entendí todo.

El resto de la historia ya lo saben. Él por su lado y yo por el mío. Sin embargo esta vuelta abrupta a mi vida no ha hecho más que sacudirme la estantería.

Y ahora que tengo la certeza de que él no tiene ninguna intención de retomar lo nuestro, me siento como hace mucho no me sentía.

¿Por qué me sigo haciendo esto una y otra vez...? ¿Por qué insisto en estar con un hombre que quiere estar solo? ¿Por qué me ato a alguien que no quiere ser atado? ¿Por qué dejo que esto vuelva a pasarme?

No me duele. Es peor.

Tengo miedo.

Tengo miedo de que cada vez que lo vea siga sintiendo que el es tan perfectamente inalcanzable y desear desaparecer porque me siento rechazada.

Tengo miedo de que nunca más vuelva a mi vida.

Tengo miedo de que un día cualquiera se aparezca una flaca sin gracia, la elija a ella y le dé todo lo que yo soñaba pero él nunca pudo darme.

Tengo miedo de tener que preguntarle por qué la eligió a ella y no a mí, cuando en el fondo yo ya sé esa respuesta.

Tengo miedo de que el día que conozca a alguien y esté bien él se aparezca para confundirme y arruinarlo todo.

Tengo miedo de que algún día nos volvamos amigos y que todo esto quede confundido en una maraña sentimental complicada.

Tengo miedo que un día se mude, se vaya lejos, y extrañarlo y ya no poder verlo más.

Tengo miedo de haberlo perdido para siempre.

Peor por sobre todas las cosas, tengo miedo a algo más que a todo.

Hoy más que nunca tengo miedo, terror, de que los años sigan pasando, y que finalmente él nunca se decida a venir a buscarme a Paris al final de la última temporada. Tengo miedo de que mi Mr. Big nunca me mire a los ojos y me diga:

"You are the one"



martes 24 de noviembre de 2009

Amigate con la tecnología (Segunda Parte)

Sábado a la noche otra vez.

A pesar que estoy congestionada de estudio, mis malditas amigas me convencieron de salir al bar. Y como yo soy más fácil que la tabla del dos en cuanto a la joda de trata, no tuve más remedio que calzarme unos jeanes ajustados y salir a bailar!

Llegamos al bar y los chicos ya estaban adentro. Incluído el hombre con el que nunca me pude poner de acuerdo. Los saludé a todos, pero el vino solito a saludarme, no hizo falta que me acerque yo. Lo interpreté como una buena señal.

Nos pusimos a bailar y en eso se me acerca el narigón y me dijo:

- Mirá que hoy ando con muchas ganas de bailar he!

"Si me lo hubieras dicho dos sábados atrás" pensé. Pero ahora que estabamos en vías de reconciliación con el susodicho, no podía caer en más quemamientos. Basta de cagadas! jajaja

Me puse a bailar con FB (uno de los chicos) y mi amiga DR se puso a bailar con él. Llegado el momento, casi en un acto de telepatía, mi amiga no se como hizo pero tiro el cambiazo. Y quedamos los dos de la mano, mirándonos en medio de la gente que nos empujaba, nos reímos, y nos pusimos a bailar.

Al principio fue raro, no se los voy a negar. Nos mirábamos y ninguno le podía sostener la mirada al otro. Los movimientos estaban cargados de una formalidad que nunca fue propia de nosotros, que nos hemos sacado ampollas en los pies bailando juntos (literalmente).

Pero el Dj empezó a poner un tema mejor que el otro, y la cosa se empezó a poner buena, y nos empezamos a divertir en serio.

Y fue en ese momento que, no sé como explicarlo, pero nos miramos, nos reímos, nos sonreímos, nos sostuvimos la mirada un instante... y los fantasmas se fueron. Y todo volvió a ser como antes.

Cuando me quise acordar estábamos juntos hacia más de una hora y ninguno de los dos mostraba la más mínima intención de irse. Por otra parte tanto los chicos como las chicas nos miraban y no entendían nada! Pero más de uno sonreía porque saben que nosotros dos no podíamos seguir peleados. Lo que me imagino que todos se estarían preguntando por igual, es si íbamos a terminar juntos nuevamente.

Fuimos a tomar algo a la barra. De "nuestro tema" no se dijo nada. Yo no me explicaba como podía ser que de golpe todo fuera como antes, como si nada hubiera pasado.

Seguimos bailando.

Y mientras bailábamos ví algo de lo que me había olvidado por completo, algo en lo que no estaba pensando para nada.

El hombre que se le pasó el momento. Con una mina. De la mano.

El no me vió a mi porque estaba lejos, pero yo a él sí lo vi.

"Que no venga para acá, que no venga para acá, que no venga para acaaa!" pensaba dentro de mí. Lo último que quería era cruzármelo en ese momento. No tanto por la mina en si, sino porque el hombre con el que nunca me pude poner de acuerdo lo detesta, y que justo apareciera en ese momento lo hubiera arruinado todo.

Seguimos bailando.

- ¿Vamos afuera a tomar aire? Tengo calor

Le dije que sí. Me agarró de la mano (si, me agarró de la mano!) y salimos.

Nos apoyamos contra una columna del patio (seguíamos de la mano) pero no pasaba nada. Nomás nos mirábamos como tontos y hablábamos. Pero estábamos recontra de la mano.

Pero en ese preciso instante en que el me soltó la mano porque le llegó un mensaje, pasó el hombre que no me quería cruzar.

Sí.

Justo por al lado nuestro, con la mina, de la mano.

Me hice la que no los ví. Él nunca los vió.

Pero él, el tipo más odioso de la historia, sí me había visto. Y pretendía refregarme que estaba con una mina.

Pero cuando yo ya estaba por pedir que me tragara la tierra, pasó lo inexplicable.

El hombre con el que nunca me pude poner de acuerdo me volvió a agarrar de la mano, alevosamente, me abrazó, y me dijo "vamos adentro?".

Y yo no pude evitar ver por el rabillo del ojo la reacción del otro pelotudo.

SE CAYÓ DE ORTO CHICAS!!!

Así como se los digo. Se quedó parado en medio de la gente, mientras la chica seguía caminando para adelante y no registraba nada, mirando para atrás, con la musculatura facial petrificada y una expresión que sólo podía significar: WHATSSS?!?

Yo no podía creer como había zafado de la situación más incómoda del año...

Entramos. Nos pusimos a bailar de nuevo. Nos reíamos, nos sonreíamos, nos abrazábamos, nos tocábamos. La estábamos pasando realmente bien. Y yo dentro de mi me preguntaba "¿QUÉ HACEMOS QUE NO NOS ESTAMOS DANDO UN BESO?".

Él no me soltaba nunca la mano. Si algún flaco me miraba o se acercaba lo sacaba carpiendo, como cuando estábamos juntos. Y definitivamente no bailábamos como bailan dos amigos.

Estábamos midiendo distancias por un lado, y midiendo consecuencias por el otro.

Ambos sabemos que pasó mucha agua bajo el puente, pero creo que no sabemos si fue suficiente agua...

Y mientras yo pensaba en todo esto, mientras no hacíamos otra cosa que mirarnos las bocas, mientras me moría de ganas de darle un beso... volvió a aparecer el hombre que se le pasó el momento.

Venía nuevamente con la mina de la mano, por si no nos había quedado claro que él estaba con esa mina!! Pero como yo estaba tan entretenida bailando y justo nos agarró en el mejor momento de la noche, la verdad que aunque hubiera querido no podía mirar lo que hacían: porque el hombre con el que nunca me pude poner de acuerdo me puso una mano fuerte en la cintura, otra adentro del bolsillo de atrás pantalón, me apretó con todo y me empezó a hacer bailar bien apretada a él. Juro que yo no tuve nada que ver, no lo hice para hacerme ver, fue él solito!! Y el otro pavote estaba parado justo atrás mío con la chica, supongo que dándole un beso (por si no me había quedado claro que él estaba con ella vieron!!), pero cuando vió como estábamos bailando hará entendido que él era más que un amigo o un chongo ocasional: se dió cuenta que estaba con él. Instantáneamente se dió vuelta y se fue. No lo ví más.

Dos horas después en elbaileinterminable, ya parecíamos la misma pareja de siempre. Jodiendo con nuestros amigos mientras bailábamos (porque seguíamos bailando, por si no les quedó en claro que el tipo tenía ganas de bailar!), de la mano, abrazados. Juntos. Estábamos JUNTOS chicas.

Pero faltaba el broche de oro, faltaba ese beso que sellara que una nueva etapa empezaba entre nosotros. Nos mirábamos la boca, nos reíamos, y las ganas estaban, pero creo que en ese momento los fantasmas aparecían de nuevo y ninguno quería romper el hielo. Cuando nos reconciliamos luego de nuestra anterior gran separación, fue lo mismo: tardamos tres sábados en concretar el beso de reconciliación.

Como a las siete de la mañana me senté en un sillón. A los pocos minutos él vino y se tiró encima mío. Se sentó arriba de mis piernas y me hacía reír porque me estaba aplastando. Luego DR (que también estaba en el sillón) se fue, y él se sentó a mi lado, apoyó su cabeza en mi hombro y me agarró de la mano. Cuando estábamos juntos él no tenía esos gestos conmigo, le costaba acercarse. Y a mi también, no lo niego. Se nos mezclaba la amistad, los miedos, el no rotundo al compromiso, y nos costaba vernos como a una pareja, en cualquier actitud que denotara cursilería ó enamoramiento. Tal vez por eso para mi haya sido tan relevante que me tuviera toda la noche de la mano...

Pero tal vez algo cambió después de este último distanciamiento, porque yo apoyé mi cabeza junto a la suya, le apreté la mano, crucé mis dedos con los suyos, y creo que por primera vez, me relajé y dejé que todo fuera como tenía que ser.

Algo dentro de mí, me decía que a pesar de todo, por primera vez en mucho tiempo estaba donde tenía que estar.

A la salida del bar nos desencontramos, y yo me terminé volviendo sola. Llegué a casa a las ocho menos veinte, y me fuí directo a bañar porque entre tanto bailar y tanta humedad, habíamos transpirado un montón.

Cuando salí de bañarme, tenía un mensaje suyo en mi teléfono.

- Te fuiste sola al final?
- Si, me tomé un remís, los esperé afuera pero no los ví!
- Me quedo tranquilo entonces, quería saber si habías llegado bien! Un beso!

Hay veces que la tecnología también nos puede demostrar cuando, en medio de un abismo, un puente se tiende y acorta las distancias, como si lo que antes estaba tan lejano estuviera acá y ahora nuevamente...

En cuento al beso, nunca llegó.

Llegará cuando tenga que llegar, pero no tengo dudas que va a llegar. Será cuestión de encontrar el momento indicado...


Después de todo, lo que es, jamás dejará de ser, y lo que no es, nunca será.





Sin embargo, aunque no lo crean, esta historia continuó el domingo. ¿A que no saben que pasó...?


(Continuará...)


domingo 22 de noviembre de 2009

Amigate con la tecnología (Primera Parte)

Luego del suceso del tornillo y la tuerca, volví a tener contacto con el hombre con el que nunca me pude poner de acuerdo la semana pasada. El lunes, abrí mi facebook y mientras hacía unas pavadas, me salta un cartelito de actualización:

"Elhombreconelquenuncatepudisteponerdeacuerdo ha utilizado tu foto como foto de perfil"

Como sorprenderme no me sorprendió, porque yo había subido fotos del fin de semana anterior y como el estaba en un par, calcule que había usado alguna de esas.

Pero no.

Porque para mi sorpresa, entre a su perfi y la foto era otra, que nada que ver con la fiesta del tornillo ni nada por el estilo.

Era una foto nuestra.

Resulta ser que nuestros tiemposdorados dejaron un montón de fotos que nunca se borraron, ni de su facebook ni del mío.

Y ahí estaba la prueba del delito.

Una foto que nos sacamos en una fiesta de quince años que tuvimos hace unos meses, cuando todo estaba bien entre nosotros. El de traje, con su sonrisa de oreja a oreja, abrazándome. Yo con un vestido blanco hermoso, con un peinado de fiesta y los ojos brillantes de alegría. Y ahí estaba, en su perfil, congelado, mirándome cara a cara, uno de nuestros mejores recuerdos...





Pero claro chicas, no había sido él. Eso era evidente.

Cuando estábamos juntos le jodía todo el tema de las fotos. No sacarse fotos conmigo en si, sino subirlas a internet. Con el tiempo lo fui acostumbrando, pero nunca le gustó. Se resistía a ver plasmado en el monitor el hecho de que estaba conmigo, no lo sé. ¿Se lo imaginan poniendo una foto nuestra como imagen de perfil, siendo que no nos hablábamos hace dos meses?

No era él.

En seguida me di cuenta que había dejado el msn y el facebook abierto en la oficina, y que había sido un compañero de laburo de él. "Tengo que aprovechar" pensé. Y le firmé el muro.

"Jaja, como se divierten tus compañeros he..."

Al rato vi que él había cambiado la imagen de perfil, poniendo la que tenía antes. Y escribió "Jorge, te voy a  matar, esta vez te fuiste al carajo".

Sin embargo, yo no podía dejar de pensar que si le habían puesto justo esa foto (una foto vieja, que habrán tenido que tomarse el trabajo de buscarla) fue porque el flaco les habla ó al menos les ha hablado de mi. Sus compañeros de trabajo saben quien soy! Y si le ponen precisamente esa foto, o precisamente una foto conmigo, es porque saben que algo conmigo le pasa, y porque saben que estábamos distanciados... sino, ¿por qué pensarían que le jodería eso? ¿Por qué conmigo y no con cualquier otra mina?

Al otro día volví a entrar y me fijé de un detalle que no había notado.

La foto nuestra quedo en la carpeta "Fotos de Perfil". Él no la borró, sólo cambió de foto. Yo había dado por hecho que la había borrado, pero la foto estaba ahí, a la vista de todo el mundo. O sea, es fija que si queres saber algo de alguien, miras sus fotos de perfil: ahí aparecen fotos de la persona, de la familia, de una amistad muy cercana, o eventualmente de alguna pareja.

Y me dió tristeza pensar que antes habría matado porque él tuviera un gesto asi, porque subiera una foto nuestra al fotolog o la pusiera de imagen para mostrar en el msn o en el facebook (¿¡¿por qué las mujeres le damos tanta importancia a esas pavadas?!?), y ahora que daba, se había dado había sido por medio de la situación más estúpida de la historia, y con nosotros dos a años luz de distancia... me mató la melancolía, me dió bronca, lo sentí como una tomada de pelo de la vida!

"Lástima las circunstancias, pero no se puede negar que esta linda la foto... por lo menos tu compañero eligio una en la que salimos churros, jajaja. Como te hice bailar esa noche! Lindos recuerdos... en fin, cosas que pasan! nos vemos"

Firmé eso en la foto, y cerré la ventana.

Al rato vuelvo a la compu y tenía una ventana del msn abierta.

- Totalmente, jajaja, fue un compañero de laburo, igualmente vos te diste cuenta...

Primera vez que volvíamos a hablar por msn después de todo este tiempo. Yo no sabía qué hacer... qué decirle, qué ponerle... pero bueno, IMPROVISÉ.

- Sí, me di cuenta, ajajaja me estuve riendo un rato largo de imaginarme tu cara cuando te sentaste en el escritorio y viste eso!
- Casi lo mato, de hecho recién ahora le estoy volviendo a hablar

Y mientras yo le escribía una respuesta muy reveladora... se desconectó. Miré el reloj y me dí cuenta que ya había terminado su horario de laburo y se fue a la casa.

Pero como las palabras ya estaban instaladas en mi mente, esa noche le mandé un sms.

Le pedí perdón por todas las cosas feas que le dije cuando nos peleamos, le dije que él ya sabía el carácter que tengo y que ese día estaba particularmente dolida, pero que había estado mal, me había ido de tema y quería que me disculpe. Finalicé con un "un beso, que descanses" como diciéndole que no hacía falta que me responda.

Sin embargo, me respondió.

Me dijo que me entendía, que lo disculpe a él también, que nunca había querido lastimarme, que yo ya sabía como era y como le gustaba divertirse. El mensaje finalizaba con un "lo único que quiero es que esté todo bien entre nosotros, un beso".

- El tiempo dirá, como siempre.

Le contesté eso y me dormí. Por el resto de la semana no volví a tener noticias suyas. No sabía si decirle algo ó no, no sabía si daba, no sabía que se le pasaría a él por la cabeza...

Y me quedé pensando que hay veces que la tecnología más que acortar distancias, evidencia los abismos. Puede hacer que vuelvas a hablar con alguien, que vuelvas a tener contacto, pero no puede traerlo de nuevo a tu lado. ¿A veces es bueno estar tan comunicados, cuando ni siquiera podemos entendernos cara a cara?

Pero parece que esto no se terminó acá, chicas, eso seguro.

Porque para colmo, anoche fui al bar.

Y lo ví.

Y les puedo asegurar que esto, todavía no se termina!


(Continuará...)